- ¿Es lo mismo enamorarse que amar?
- No
- ¿Cómo los distingo?
- Recuerdas en tu adolescencia cuando en la primera cita volvías a casa creyendo haber encontrado al hombre de tu vida. Te sentías la mujer más feliz del mundo. Todo era pasional, desbordante, maravilloso…eso, era estar enamorada. Sólo vemos lo que queremos ver, lo que compartimos, lo que nos gusta.
- ¡Ah! por eso unas semanas después ya no me sentía así. Normalmente ya no seguía con ellos, pero entonces ¿qué nos hace seguir en pareja si ya no estamos enamorados?
-El amar también lo que no vimos al principio, el ver a la persona como totalidad, el quererla no sólo por lo que compartimos sino por aquello en lo que somos distintos.
- Pero ¿hemos perdido entonces la pasión?
- Bueno la pasión da lugar a los sentimientos que son más duraderos, aunque siempre nos será posible recrear e inventar nuevos momentos pasionales, ahora más basados en la realidad que conocemos de nuestra pareja que en ese sueño irreal que creamos cuando nos enamoramos.
- Voy entendiendo. Entonces amar implica no sólo pensar en esa persona todo el día, como nos ocurría al principio, sino que nos importe su bienestar.
- Amarse en un proceso de día a día, de darnos cuenta que queremos compartirnos, que somos felices haciendo feliz a la otra persona y estando a su lado. No hace falta compartir todas nuestras metas, todos nuestros sueños pero sí ayudarnos mutuamente a conseguirlos. A veces nos tocará ceder pero otra seremos recompensados.
- Creo que enamorarnos es algo muy bonito, pero conocernos y seguir compartiendo, aprender a amarnos, validar cada día la decisión de seguir unidos es más duradero, es un reto con muchas compensaciones.
- Si se puede disfrutar de las dos etapas seremos una pareja afortunada, y siempre será más sano no confundirlas.
Gemma Garallo Carrera se licenció en Psicología en 1998.
Ha trabajado desde entonces en orientación familiar y psicología clínica.
La idea de Psicología 24 horas surge para que desde cualquier rincón de España se pueda acceder de manera cómoda y fácil a un apoyo psicológico o a tratamiento psicoterapeutico.