¿Quién no ha debido superar, en determinado momento de su vida, el duelo por una separación o el dolor por una ruptura de pareja? Cualquiera que lo haya experimentado, sabe que sólo el amor a la vida, a sí mismo y a los demás seres que habitan el mundo, puede rescatar de esos momentos de angustia.
La soledad puede venirnos bien para reflexionar y poner las cosas en su sitio pero también es bueno buscar compañía y comprensión de personas que saben escuchar y porqué no, que han pasado por lo mismo. Está demostrado que es de gran ayuda contar lo que nos ha ocurrido y aprender no sólo de nuestras experiencias sino también de las de nuestros iguales. Ninguna experiencia es igual a otra, pero los sentimientos y los remedios sí que pueden compartirse. No hay nada comparable con saberse escuchado y entendido.
El foro de Psicología está a su disposición para crear una pequeña comunidad de autoayuda con la tranquilidad que da el anonimato. Además yo como psicóloga estaré siempre ahí para contestar dudas y acompañarles en el camino.
Se pueden compartir frases, libros de autoayuda, opiniones o simplemente un lugar donde refugiarnos y sentir que nuestro sentimientos son realmente entendidos.
Ahí en nuestro foro les he dejado hoy una fábula para abrir de nuevo los corazones rotos.
Una separación o ruptura sentimental puede superarse sin problemas en varios días o pocas semanas si se consigue elaborar el duelo correctamente, si no es así pueden darse algunos síntomas de estrés e incluso un trastorno.
Se llama angustia de separación, se produce cuando la persona perdida se convierte en el centro de atención y aparecen fuertes sentimientos de tristeza y melancolía por la pérdida.
Hay factores que afectarán a esa angustia:
- La previsión, que la persona pudiera imaginar un final así o que le coja totalmente de sorpresa, influye.
- La duración, el tiempo que se ha vivido o que se ha mantenido la relación, también es un factor importante, aunque no decisivo.
- La presencia de una nueva pareja puede ser un factor de ayuda y apoyo pero siempre que hayamos cerrado el proceso anterior. No es sano empezar una relación por despecho o cuando aún seguimos enganchados con la anterior. El que tengamos relación o no con nuestra expareja después de la ruptura será positivo o no dependiendo de lo que nos haga a sentir; si hemos superado el duelo y nos sigue uniendo el cariño o la responsabilidad compartida de los hijos e hijas, será algo positivo. Si por el contrario aún no nos hemos desenganchado y no tenemos muy claro si continuar o no, si aún tenemos la falsa esperanza de volver sólo puede frenar el duelo, añadir más sufrimiento y hacer que se tarde más en superar la separación.
- La pérdida de la identidad social se produce cuando además de romperse la relación se rompe con otras cosas, lugar donde vivíamos, trabajo, amigos en común.
- Tener una baja autoestima, ser más bien pesimista pueden hacernos entrar en una rueda de pensamientos irracionales que vayan minando la esperanza y dificulten con ello la recuperación o superación del duelo.