Los celos son un estado afectivo caracterizado por el miedo a perder o ver reducido el cariño y la atención de nuestros seres queridos. Suelen ir acompañados de envidia y resentimiento hacia el rival. El niño o la niña celosa están percibiendo la realidad de forma distorsionada, suelen tener una baja autoestima y un alto nivel de ansiedad. Les vendrán bien un padre y una madre tranquilos y que le muestren afecto y amor incondicional.
Pueden experimentar rechazo hacia el herman@, prim@, o amig@ e incluso llegar a agredirle, por lo que más tarde se sentirá culpable. Esto no significa que no le quiera.
La forma de manifestar los celos dependerá de la edad de cada uno y de su propia personalidad, pueden mostrarse más rebeldes, hacerse pis en la cama, volver a coger el chupete, exigir que sea mamá quien los lleve al colegio, coger rabietas, tener problemas con la comida o con el sueño, pelear continuamente con el hermano, no permitirle coger sus juguetes… La buena noticia es que esta rivalidad normalmente, irá desapareciendo a medida que crecen y dando paso a amistad y compañerismo.
El nacimiento de un nuevo hermano es un momento propicio a la aparición de celos pero debemos tener cuidado también cuando adjudicamos papeles distintos a los niños y niñas según sus edades o sexo. Si un hermano destaca en algo y otro no, no comentarlo delante de él, valorar a cada uno en lo que mejor sabe hacer pero sin hacer comparaciones. Que cada un@ se sienta valorado y especial.
Elogiar sus actos de generosidad, evitar comparaciones, hacer que cada hij@ tenga su papel, su sitio. Promover la seguridad personal y la autoestima. Debemos dejar que solventen ellos mismos sus pequeñas discusiones diarias. Siempre que no pasen límites peligrosos, les enseñará a defender sus criterios y expresar sus opiniones. Además evitaremos que lo utilicen como forma de llamar nuestra atención.
Si la situación se nos escapa de las manos o empieza a afectar su evolución en la escuela será conveniente pedir ayuda a un profesional de la psicología.
Gemma Garallo Carrera se licenció en Psicología en 1998.
Ha trabajado desde entonces en orientación familiar y psicología clínica.
La idea de Psicología 24 horas surge para que desde cualquier rincón de España se pueda acceder de manera cómoda y fácil a un apoyo psicológico o a tratamiento psicoterapeutico.