La tristeza es la emoción de lo que fue y ya no es o de lo que es que ya no será. Surge cuando no aceptamos le realidad.
Puede tener distintos síntomas según la personalidad; acelera las pulsaciones del corazón, llanto, disminuye nuestra energía, tendencia a estar tumbados, reducción del entusiasmo y las ganas de hacer cosas. A veces pueden observarse en la persona triste síntomas pulmonares.
Es la emoción de los apegados, del no aceptar la nueva situación, es el “no puede soportarlo”.
A nivel mental produce apego, paralización, rencor. A nivel emocional, tristeza depresión, añoranza. A nivel físico, afecta al pulmón y al intestino grueso.
Pero seguro que más que por mis palabras, entienden ustedes lo que es la tristeza porque la han sentido en multitud de ocasiones.
Lo importante es qué podemos hacer para no dejar que la tristeza continuada nos arrastre hacia la depresión. Son aspectos a trabajar; la voluntad, aceptar los cambios. Intentar focalizar nuestra atención en otros temas, distraernos, pasear, concentrarnos en aspectos de nuestra vida que sí la llenan, buscar la compañía de las personas que nos quieren, seguir sembrando ilusiones…
Nada ni nadie es imprescindible en nuestra vida. Es la dependencia la que, en el fondo causa el malestar emocional.
Gemma Garallo Carrera se licenció en Psicología en 1998.
Ha trabajado desde entonces en orientación familiar y psicología clínica.
La idea de Psicología 24 horas surge para que desde cualquier rincón de España se pueda acceder de manera cómoda y fácil a un apoyo psicológico o a tratamiento psicoterapeutico.