Normalmente ya han oído discusiones alguna vez, por lo que ocultar la situación no tiene sentido. Los niños y niñas son radares para captar el estado de ánimo del padre y la madre.
Es bueno hablar con ellos para tranquilizarles y llegado el momento si la pareja decide separarse hay que comunicárselo. Lo más importante es transmitir seguridad.
No es preciso entrar en detalles sobre las causas, las anécdotas pueden dañarles mucho.
Es suficiente con decirles que papá y mamá regañan a menudo, que eso les pone tristes y de mal humor, y que es mejor que se separen para que ambos estén más contentos.
Si hubiera una tercera persona por la que la pareja toma la decisión de separarse es mejor que l@s hij@s se enteren por su padre o por su madre y no que se enteren por los comentarios de otras personas.
El niño o la niña tienen que sentir que no son culpables de la separación, aunque les haya oído discutir alguna vez por su causa. Hay que decirles que hay muchas cosas en las que no están de acuerdo y que no tienen nada que ver con él o ella.
Asegurarle que juntos o separados le quieren igual y que siempre van a estar a su lado. Que el que se va de casa siente mucho no poder vivir con él o ella, pero que le podrá ver o hablar por teléfono cada vez que quiera. Que al principio todos estarán un poco apenados pero pasado un tiempo se sentirán mejor.
No decirles que nada va a cambiar para ell@s porque no es real, hay que darle ánimos para enfrentar la situación nueva.
Se les pueden poner de ejemplo otros niños y niñas de su edad que han pasado por una situación parecida y que están contentos, suele ayudarles.
Es normal que al conocer la noticia lloren o se queden callad@s durante horas. Hay que pedirles que pregunten todo lo que quieran saber y contestar sin evasivas.
Pasados unos meses es probable que niños y niñas esperen que sus padres vuelvan a estar juntos y esto puede durar hasta que alguno de los progenitores encuentre una nueva pareja.
La mayoría de niños y niñas terminan por aceptar la situación y el tiempo que tarden en hacerlo está muy en relación con la forma en que la viven sus progenitores.
Gemma Garallo Carrera se licenció en Psicología en 1998.
Ha trabajado desde entonces en orientación familiar y psicología clínica.
La idea de Psicología 24 horas surge para que desde cualquier rincón de España se pueda acceder de manera cómoda y fácil a un apoyo psicológico o a tratamiento psicoterapeutico.