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Orientaciones sobre la depresión

Todas las personas nos hemos sentido alguna vez tristes con un estado de ánimo muy bajo, hubiese o no un motivo para ello. Pero eso no significa tener depresión.
Para considerar el diagnóstico de depresión, los profesionales de la salud investigarán que haga al menos dos semanas que nos sentimos así:
- con un estado de ánimo depresivo
- que hayamos perdido la capacidad para el placer
- que nos sintamos tristes (en la infancia y adolescencia el estado puede ser irritable en vez de triste)
- que hayamos perdido peso
- que tengamos insomnio o hipersomnia
- que tengamos agitación o enlentecimiento motor
- sentimientos de inutilidad y de culpa excesivos
- disminuye nuestra capacidad de pensar y de concentrarnos
- en los casos más graves pensamientos de muerte o ideación suicida.

El siguiente test es un cuestionario para evaluar si lo que sufrimos es una depresión y en que grado.

CUESTIONARIO DE BECK SOBRE LA DEPRESIÓN

Selecciona en cada uno de los 21 apartados la frase que mejor describe sus propios sentimientos en los 7-14 últimos días.
Si puede, imprímalo y hágalo tranquilamente.
Lea cada grupo cuidadosamente, elija el número o números y rodéelos con un círculo.

1. 0. No me siento triste.
1. Me siento triste.
2. Estoy triste todo el tiempo y no sé cómo evitarlo.
3. Me siento tan triste e infeliz que no puedo soportarlo.

2. 0. No me asusta el futuro de forma particular.
1. Me asusta el futuro.
2. No me parece tener ninguna perspectiva de futuro ante mí.
3. Creo que el futuro no me ofrece ninguna esperanza y que las cosas no pueden mejorar.

3. 0. No tengo la sensación de haber fracasado.
1. Creo que mis fracasos superar a los de una persona normal.
2. Mi vida ha sido una serie de fracasos.
3. Creo que soy un completo fracaso como persona.

4. 0. Obtengo la misma satisfacción de siempre con las cosas que hago.
1. No me divierten la cosas como antes.
2. Ya nunca obtengo ninguna satisfacción con nada.
3. Todas las cosas me aburren o me dejan insatisfech@.

5. 0. No me siento especialmente culpable.
1. Me siento culpable en muchas ocasiones.
2. Me siento culpable la mayor parte de las veces.
3. Siempre me siento culpable.

6. 0. No me parece que vaya a ser castigad@.
1. Me parece que puedo recibir un castigo.
2. Espero ser castigad@.
3. Siento que ya estoy siendo castigad@.

7. 0. No me siento decepcionad@ conmigo mism@.
1. Me siento decepcionad@ conmigo mism@.
2. Me siento disgustad@ conmigo mism@.
3. Me odio a mí mism@.

8. 0. No me parece que yo sea peor que l@s demás.
1. Me critico a menudo mis debilidades y mis fallos.
2. Me reprocho continuamente mis faltas.
3. Me reprocho todas las cosas malas que me ocurren.

9. 0. Nunca se me ha ocurrido la idea de matarme.
1. Me vienen ideas de matarme pero nunca lo haría.
2. Me gustaría matarme.
3. Me mataría su tuviera la ocasión.

10. 0. No lloro más de lo corriente.
1. Lloro más de lo que solía.
2. Lloro continuamente.
3. Antes solía llorar pero ahora no puedo hacerlo ni siquiera cuando lo necesito.

11. 0. No me irrito ahora más de lo habitual.
1. Me molesto o me irrito más a menudo de lo que solía.
2. Me siento irritad@ todo el tiempo.
3. Han dejado de irritarme las cosas que antes me molestaban.

12. 0. No he perdido mi interés por l@s demás.
1. Me interesan menos las demás personas que en otra época.
2. He perdido casi todo interés por las demás personas.
3. He perdido todo interés por las demás personas.

13. 0. Tomo decisiones con la misma facilidad que siempre.
1. Pospongo la toma de decisiones más que en otra época.
2. Me resulta más difícil tomar decisiones que antes.
3. No puedo tomar decisiones de ninguna clase.

14. 0. No me parece que mi aspecto sea peor de lo habitual.
1. Me preocupa mi aspecto envejecido o poco atractivo.
2. Siento que se han producido cambios permanentes en mi aspecto que me afean.
3. Creo que mi aspecto es horroroso.

15. 0. Puedo trabajar aproximadamente tan bien como antes.
1. Me cuesta más esfuerzo empezar a hacer cualquier tarea.
2. Tengo que esforzarme al máximo para hacer cualquier cosa.
3. No consigo trabajar de ninguna forma.

16. 0. Duermo tan bien como de costumbre.
1. No duermo tan bien como solía.
2. Me despierto una o dos horas antes de lo habitual y me cuesta mucho volver a dormirme.
3. Me despierto varias horas antes de lo que solía.

17. 0. No me siento más cansad@ que de costumbre.
1. Me canso más fácilmente de lo que solía.
2. Me cansa hacer casi cualquier cosa.
3. Estoy demasiado cansad@ para hacer cualquier cosa.

18. 0. Mi apetito no es peor de lo usual.
1. Mi apetito no es tan bueno como solía.
2. Mi apetito ha empeorado notablemente.
3. No tengo apetito nunca.

19. 0. Si he perdido algo de peso últimamente no ha sido mucho.
1. He perdido más de dos kilos.
2. He perdido más de cuatro kilos.
3. He perdido más de seis kilos.

Estoy intentando perder peso conscientemente, comiendo menos Sí No

20. 0. No estoy más preocupado por mi salud que de costumbre.
1. Me preocupan problemas físicos, tales como dolores, jaquecas, digestiones pesadas o estreñimiento.
2. Estoy muy preocupad@ por problemas físicos, hasta el punto de que me resulta difícil pensar en otras cosas.
3. Estoy tan preocupad@ por mis problemas físicos que no puedo pensar en nada más.

21. 0. No he experimentado ningún cambio reciente en mi interés por el sexo.
1. Me interesa menos el sexo de lo que solía.
2. Estoy mucho menos interesa@o en el sexo ahora.
3. He perdido todo mi interés por el sexo.

Al finalizar el cuestionario deben sumarse las puntuaciones. El total posible va desde 0 hasta 63:

Un resultado de 0 a 9 es normal.
De 10 a 18 leve.
De 19 a 25 moderado.
De 26 a 35 entre moderado y grave.
Por encima de 36 depresión grave.

Si cree que necesita ayuda Psicología 24 horas está a su disposición en el teléfono 807 505 766

Etapas de un duelo normal.

Como le tenía prometido a algunos de ustedes aquí les dejo esta pequeña guía sobre lo que es un duelo.

Es un proceso que consta de varias fases que hay que ir superando:
-    1º Incredulidad. Parálisis, negación, confusión. Es la etapa del “no puede ser”, de repetirnos a nosotros mismos que todo sigue igual, que en cualquier momento le veremos entrar por la puerta y saludarnos como siempre hacía. La noticia de la muerte o ruptura nos produce un shock, un periodo de no- respuesta. Se ve a la persona paralizada o con la fantasía de despertar y que todo haya sido una pesadilla. Es en realidad un estado confusional en el que todavía no entendemos lo que pasa.

-    2º Regresión. Llanto explosivo, berrinche, desesperación. Se toma conciencia de la persona que murió o que nos dejó, ahora el dolor es agudo e insoportable, irracional. Las emociones dominan totalmente.

-    3º Furia. Con el causante de la muerte o separación o con el muerto o la expareja por el abandono. También se pueden ver personas que se enfadan con dios o con los médicos que no pudieron salvarle la vida, el caso es encontrar a alguien responsable.

La persona dejará en un momento dado de sentir dolor y pasará a sentir enfado, ira, rabia. Esta furia tiene la función de anclarnos a la realidad de prepararnos o protegernos para lo que viene después.

-    4º Culpa. Por no haber podido salvar, por lo que no hicimos….por casi cualquier cosa. Es una defensa ante la impotencia que se avecina en la siguiente fase.

-    5º Desolación. Es la fase más horrible de todas, la más dura, la de la tristeza dolorosa y aplastante, la de la falta de energía.

Impotencia, no hay nada que se pueda hacer, desasosiego. Seudoalucinaciones, en esta etapa es corriente creer que hemos oído su voz, despertarnos creyendo que le sentimos llegar como cada noche.

Se conecta con el vacío dejado, con la tan temida soledad. Se puede confundir con una depresión debido a la inacción y al sentimiento de desesperanza.

-    6º Fecundidad. Nos identificamos con la persona desaparecida, revalorizamos sus virtudes. El peligro de esta etapa es idealizar salirnos de la realidad. Es un puente hacia lo que sigue. En esta fase se empiezan a hacer cosas dedicadas a la persona que nos falta, inspiradas en el vínculo que nos unía a ella.

-    7º Aceptación. Discriminación, separarse del ser que ya no está, retomar nuestro camino sin él. Interiorización es entender que algo de esa persona queda en nosotros, siguen vivas las cosas que aprendí y viví.

Así es como describe y explica el proceso Jorge Bucay en el libro “El camino de las lágrimas”

Tristeza

La tristeza es la emoción de lo que fue y ya no es o de lo que es que ya no será. Surge cuando no aceptamos le realidad.

Puede tener distintos síntomas según la personalidad; acelera las pulsaciones del corazón, llanto, disminuye nuestra energía, tendencia a estar tumbados, reducción del entusiasmo y las ganas de hacer cosas. A veces pueden observarse en la persona triste síntomas pulmonares.

Es la emoción de los apegados, del no aceptar la nueva situación, es el “no puede soportarlo”.

A nivel mental produce apego, paralización, rencor. A nivel emocional, tristeza depresión, añoranza. A nivel físico, afecta al pulmón y al intestino grueso.

Pero seguro que más que por mis palabras, entienden ustedes lo que es la tristeza porque la han sentido en multitud de ocasiones.

Lo importante es qué podemos hacer para no dejar que la tristeza continuada nos arrastre hacia la depresión. Son aspectos a trabajar; la voluntad, aceptar los cambios. Intentar focalizar nuestra atención en otros temas, distraernos, pasear, concentrarnos en aspectos de nuestra vida que sí la llenan, buscar la compañía de las personas que nos quieren, seguir sembrando ilusiones…

Nada ni nadie es imprescindible en nuestra vida. Es la dependencia la que, en el fondo causa el malestar emocional.

Conociendo las emociones

La ansiedad

Es esa emoción que siente una persona cuando está agobiada, piensa que va a pasar algo malo sin tener motivos para creerlo, cuando vive las situaciones como una amenaza, cuando no cree en su capacidad para hacer algo, cuando tiene dudas sobre el futuro, es una emoción que se produce en situaciones de incertidumbre, cuando no sabemos qué va a pasar.

Esta emoción cumple una función adaptativa, nos prepara física y mentalmente para afrontar cualquier situación, nos hace estar alerta y conscientes.

¿Qué situación o  en qué momento ha sentido ansiedad últimamente?
¿Qué es lo que le preocupa más de su proyecto de vida personal o profesional?
¿Se siente agobiado ante distintas situaciones de su vida?

Tristeza

Pena, soledad, pesimismo. Es una emoción que se asocia a la pérdida, al fracaso a la separación física o psicológica. Es la que sentimos cuando nos abandonan, cuando pensamos en lo que pudo haber sido y no fue. Es el echar de menos, añorar, sentir nostalgia de alguien, es la emoción de la imposibilidad, de lo que ya no tiene remedio.

Nos acelera un poco las pulsaciones del corazón, disminuye nuestra energía, tenemos tendencia a estar tumbados, reducción del entusiasmo y de las ganas de hacer cosas. La depresión sería el grado mayor de tristeza, que se mantiene durante un periodo de tiempo prolongado.

La tristeza nos motiva a una nueva reintegración personal, a adaptarnos a los cambios.

¿Qué cosas le hacen sentir triste?
¿Qué echa de menos de tiempos pasados?
¿Qué pérdidas importantes siente que ha vivido?
¿A quién echa de menos?

La felicidad

Es el estado de ánimo que presenta la persona para quien la vida es como ella desea. La sentimos cuando algo nos agrada. Nos da una sensación de seguridad, de gratificación, de bienestar, también puede expresar con diversión, alegría, euforia.

Miedo

Es la anticipación de una amenaza o peligro que produce ansiedad, incertidumbre, inseguridad, nos hace tender a la protección. Es la emoción que sentimos al confesar que hemos hecho alguna travesura y sabemos que vendrá un castigo, miedo al daño, miedo al fracaso al rechazo, al ridículo.

El miedo suele estar acompañado de fuertes latidos del corazón, encogimiento de estómago, dolor de cabeza, sensación de bloqueo, temblores, sudores, hormigueos y paralización.

El miedo esconde toda la sabiduría que nos hace falta para desarrollarnos como seres humanos. Esconde un mensaje, una información que necesitamos oír, que nos hará crecer.

¿Qué es lo que más le da miedo?
¿A qué situación cree que no podría enfrentarse?
¿Qué situación suele producirle desconfianza o desasosiego?

Ira o rabia

Es la emoción que sentimos cuando queremos que alguien se comporte de manera distinta a como es en realidad o cuando queremos que las cosas sean de otra manera y no podemos conseguirlo. Cuando algo no se corresponde con lo que esperábamos, cuando nos sentimos frustrados, cuando me desilusiono por lo que alguien hace o piensa, cuando dependemos de otra persona para sentirnos bien. En definitiva cuando la realidad no se ajusta a nuestros deseos y tenemos la creencia irracional de que las personas y las cosas han de ser como nosotr@s pretendemos o necesitamos que sean.

Mostrar nuestro enfado alguna vez, cuando hay una justificación ayuda a descargar tensiones, pero debemos desarrollar el autocontrol suficiente para que la situación no se nos vaya de las manos ni hagamos pagar nuestra rabia a una persona equivocada. La rabia puede llevarnos  al deseo de destrucción

¿Qué cosas o situaciones le irritan o “le sacan de sus casillas”?
¿Cree que muchos de sus enfados a salidas de tono podrían haberse evitado?

Aburrimiento o apatía

Es la emoción de la rutina, de la falta de ilusión, de no ver sentido a nada, de no tener objetivos, de no sentirnos motivados con lo que hacemos, falta de deseos. Nos suele sobrevenir cuando tenemos que estudiar algo que no nos gusta, que no hemos elegido o en situaciones en las que no tenemos posibilidad de desarrollar nuestra creatividad. Esconde cierta pereza y comodidad, preferir que las cosas sigan como hasta ahora.

Es la emoción que se opone a la euforia. Normalmente se manifiesta con falta de actividad, bostezos, sueño permanente, ensoñaciones, falta de concentración, necesidad de levantarse continuamente. El aburrimiento nos pide un cambio de actitud mental

¿En qué situaciones se suele aburrir?
¿Se siente sin ganas de hacer nada sin motivación para nada?
¿Qué actividades le resultan especialmente tediosas de realizar?

Culpa

Es la madre de todas las emociones, la tortura del arrepentimiento. Es un sentimiento de contradicción entre lo que ocurrió y lo que tendría que haber pasado, entre lo que hicimos y lo que creemos que tendríamos que haber hecho, hacemos un juicio que no se corresponde con la imagen que tenemos de nosotr@s mism@s. La culpa busca el castigo. Es la emoción de los que buscan desesperadamente que los quieran.

Los síntomas varían según las personas pero pueden aparecer conductas como estrujarse las manos, rascarse, bajar la cabeza, evitar el contacto visual, náuseas, dolor de estómago, ansiedad, angustia…También pueden aparecer pesadillas.

¿A quién cree que no acaba de complacer por mucho que lo intente?
¿Qué siente que no ha dicho y que era importante?
¿A quién no le perdona qué cosas?
¿A quién le ha dicho algo de lo que ahora se arrepiente?
¿Qué podría hacer en su vida que no está haciendo?

Envidia

Es la emoción, el malestar que experimentamos con el bien ajeno, ya sea económico, social o intelectual. Es el deseo de poseer algo que no tenemos, de parecernos a otras personas.

Es un sentimiento universal e inherente al ser humano. Puede producir hostilidad hacia l@s demás o hacia nosotr@s mism@s o una motivación extra para esforzarse y trabajar más duramente para conseguir lo que se desea.

Vergüenza o timidez

Es un sentimiento de inquietud y de pérdida de la autoestima, turbación del ánimo que ocurre cuando nos sentimos humillad@s, ofendid@s y tenemos miedo a hacer el ridículo.

Es útil si nos hace ser más prudentes o mantener una actitud discreta ante una situación nueva y desconocida, hace aumentar nuestro estado de alerta, y así podemos detectar más fácilmente las características de la situación y decidir la actitud apropiada. El problema es cuando el miedo y la inseguridad se hacen constantes y fuertes,  nos impiden relacionarnos o hacer ciertas cosas.